Mozambique
 

Proyecto Para Mejorar las condiciones nutricionales y de salud de menores huérfanos/as por causa del VIH/SIDA en el distrito de Boane, Maputo, Mozambique ( Humana, Pueblo para Pueblo).
(2011- 2012)

 

El presente proyecto se enmarca en el programa HOPE que ADPP-Mozambique lleva a cabo desde 1998. El programa comenzó con una específica línea de proyectos encaminados a frenar la expansión del VIH/ SIDA y a minimizar las consecuencias negativas de la epidemia.

Los niños y jóvenes son el colectivo más amenazado y vulnerable por la extensión del VIH: ven cómo su entorno se desmorona y sufren las consecuencias más duras de la crisis social producida por el SIDA. A edades tempranas pierden a su familia (madre, padre y hermanos), se ven huérfanos, conviven con la soledad, no pueden recibir una nutrición, ni una asistencia sanitaria adecuada, pierden su escolarización, se ven aislados socialmente sufriendo una grave discriminación en su entorno. Pierden muchos otros pilares fundamentales de la infancia. Son niños y niñas que se ven afectados no solo por la enfermedad sino por importantes secuelas psicológicas causadas por todos estos motivos.

Incrementar el acceso y la disponibilidad de alimentos suficientes, nutritivos e inocuos de las familias contribuye a reducir la morbilidad de todos sus miembros, especialmente de los más pequeños, contribuyendo a su vez a reducir la mortalidad. En el ámbito reproductivo, la mejora de la salud y la nutrición de las madres embarazadas y en periodo de lactancia contribuirá a reducir el número de menores que nacen por debajo de su peso y menores de cinco años desnutridos.

Muchos de estos menores además han sido infectados por el VIH por transmisión vertical y pertenecen a familias que no cuentan con los recursos mínimos para garantizar unas condiciones mínimas de nutrición y salud. Una adecuada nutrición resulta crucial, principalmente en enfermos y personas que viven con VIH/SIDA. No sólo mejora su salud, fortaleciendo el sistema inmunológico, sino también mejora su calidad de vida. Los nutrientes contribuyen al control del virus, a proteger el cuerpo de los daños causados por la enfermedad, y a prevenir y controlar muchos de los síntomas. La falta de una adecuada nutrición entre los enfermos de VIH provoca fatiga, pérdida del apetito, problemas en la piel, pérdida de peso, cambios mentales (problemas de memoria o dificultad para concentrarse), lesiones nerviosas, calambres musculares, depresión, ansiedad, y muchos otros. Para combatirlo se requieren niveles óptimos de nutrientes. Las deficiencias de nutrientes provoca que el avance de la enfermedad se acelere.

 
mozam